SINOPSIS

mtagleazulPropone adicionar como materia de salubridad general, la prevención de riesgos y daños ante el uso de sustancias psicoactivas y la atención integral del uso, abuso y dependencia a dichas sustancias. Señala que le corresponderá a la Federación y a las entidades federativas la prevención de riesgos y daños ante el uso de sustancias psicoactivas, la atención integral de su uso, abuso y dependencia a dichas sustancias.

Pretende modificar el nombre del Capítulo IV del Título Décimo Primero para quedar como “Programa para la prevención de riesgos y daños ante el uso de sustancias psicoactivas”.

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La suscrita senadora MARTHA TAGLE MARTÍNEZ integrante de la LXIII Legislatura del H. Congreso de la Unión, en ejercicio de la facultad que confieren los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; así como 8, fracción I, 76, 164, 169, 172 y demás disposiciones aplicables del Reglamento del Senado de la República, sometemos a consideración de esta asamblea la siguiente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO QUE REFORMA Y ADICIONA DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY GENERAL DE SALUD EN MATERIA DE PREVENCIÓN DE RIESGOS Y DAÑOS ANTE EL USO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS al tenor de la siguiente:

Exposición de motivos

El uso de sustancias que alteran los estados de conciencia ha estado presente a lo largo de toda la historia de la humanidad, con fines diversos: ritual, cultural, médico, terapéutico, social, recreacional, esta misma historia nos señala que el consumo de drogas o sustancias psicoactivas no va a desaparecer.

De acuerdo al Informe Mundial sobre las Drogas 2014 UNODC, se estima que en el año 2012, entre 162 y 324 millones de personas (entre 3.5% y el 7.0% de la población mundial), habían utilizado alguna droga ilícita al menos una vez en el último año, principalmente sustancias del grupo del cannabis, opioides, cocaína o estimulantes tipo anfetamínico. En poblaciones de entre 15 y 65 años de edad, los hombres son dos o tres veces más propensos al uso de sustancias que las mujeres, con algunas especificidades por país.

[…]

[A]unque la dependencia a una sustancia psicoactiva implica riesgos, no necesariamente es un daño en sí. La dependencia es una condición orgánica de la persona, que puede ser valorada en términos científicos y por supuesto médicos y terapéuticos. La dependencia puede propiciar la repetición de un uso nocivo, y por lo tanto representar un factor de riesgo adicional, pero como condición del organismo no es por sí misma un daño, y mucho menos una condición que amerite ser juzgada o tratada penalmente. Al respecto, abunda la documentación en ciencias médicas y en ciencias antropológicas sobre dependencia, en contextos terapéuticos controlados que brindan un beneficio significativamente mayor que el perjuicio o los daños que puedan haber relacionados con el uso necesario -o no- y reiterado que genera la sustancia.

El extendido hábito cotidiano de beber café como parte de la rutina matutina es otro ejemplo de dependencia a una sustancia psicoactiva –en este caso, un estimulante de producción y comercio lícitos—sin daños considerables, aunque puede ameritar atención como factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como problemas cardíacos y de hipertensión.

Por otro lado, no es necesario que haya dependencia para que el uso sea nocivo o problemático. El consumo en exceso de alcohol durante una ocasión, aunque no se padezca de alcoholismo, así como el riesgo de un brote psicótico por uso de alucinógenos como el LSD, son dos ejemplos ampliamente documentados de usos nocivos o abusos donde no necesariamente hay dependencia. Los usos nocivos sin dependencia son también objeto de atención desde las políticas públicas.

Los servicios públicos, en su contacto con las personas, especialmente las que están en condición de mayor vulnerabilidad, no deben restar calidad moral por el hecho de existir un uso de sustancias psicoactivas. Quien usa una droga, lícita o ilícita, no comete delito alguno por el hecho de usarla, y el uso de drogas no menoscaba los derechos humanos .

Esta iniciativa plantea que, en materia de salud ante la realidad del uso de sustancias psicoactivas, el objetivo de la atención es la prevención de riesgos y daños, y no la condena moral por el uso o la dependencia. Prevenir riesgos y daños es, prevenir la promoción, el acceso no regulado, y el uso no médico de sustancias de abuso.

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En blogs:

ricardelico: La iniciativa para prevenir riesgos y daños