Marcha flyer

El próximo sábado 2 de mayo se realizará la XV edición mexicana de la Marcha del Día Mundial por la Liberación de la Marihuana en la Ciudad de México. Como cada año desde el 2001, muchos usuarios saldrán a las calles a manifestar exigencias concretas: dejar de ser estigmatizados, que sean respetados sus Derechos Humanos, que el Estado se base en evidencias documentadas para construir las leyes sobre esta planta y su regulación, entre otras. Todas ellas convergen en un punto: la necesidad de una verdadera reforma de las leyes relacionadas a la cannabis.

Esta celebración mundial representa una de las mayores demostraciones ciudadanas de desobediencia civil pacífica, donde hacen presencia el derecho a la manifestación, la diversidad cultural, y el fomento al conocimiento real y objetivo sobre la planta, su multiplicidad de prácticas, el uso terapéutico y el industrial, así como las responsabilidades de los usuarios. En México, el movimiento cannábico puede presumir de organizar la única marcha en la que se recoge la basura, se respeta la vialidad y se pide pagar impuestos.

Hay algo que hace especial a la marcha de este año: el contexto internacional, en el que distintos estados y una nación (Colorado, Washington, Uruguay) han optado por establecer nuevos modelos regulatorios sobre la producción, el mercado, y el uso de cannabis medicinal y recreativa. En este sentido, es importante que la sociedad mexicana se una a la exigencia cada vez mayor de  plantear nuevas alternativas para abordar el fenómeno, incluyentes, con una perspectiva de salud y derechos humanos.

Cada vez son más las ciudades en México que se suman. Este año se hace notar la convocatoria de Guadalajara, capital de Jalisco, donde recientemente se discutió una iniciativa para regular cannabis, que aunque no progresó, sí llevó el debate al terreno público en el Estado mediante una consulta ciudadana.

Dentro de las propuestas del movimiento cannábico mexicano, se incluye la necesidad de dar certidumbre jurídica a las personas que usan cannabis. Al encontrarse prohibido tanto el cultivo como cualquier forma de aprovisionamiento, algunas personas usuarias son detenidas, extorsionadas, o involucradas en un limbo jurídico denominado “delitos contra la salud” en su modalidad de “posesión”. Si bien no se penaliza  el consumo, sí la posesión y el aprovisionamiento, así que para hacer valer el derecho al consumo, hay que cometer una falta. Otras propuestas incluyen el derecho al cultivo, a la producción y comercio con fines médicos y no médicos, así como el acceso a muestras para la investigación científica sobre la planta y sus efectos.

En CUPIHD nos sumamos a la invitación que hace AMECA para asistir a éste, el mayor evento de activismo cannábico. La cita es a las 15:00 pm en la Plaza de la Solidaridad, a un costado de la Alameda Central, para partir hacia el Monumento a la Revolución a las 4:20, en una marcha que recorrerá la alameda central, avenida Hidalgo y Reforma, y concluirá con la lectura de un manifiesto.