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Drogas DF: los mercados de drogas ilícitas de la Ciudad de México. Cuadernos CUPIHD 6

Drogas DF, Cuaderno 6 de CuPIHD, tiene la intención de presentar un análisis estadístico y cualitativo, informativo y de calidad, sobre las dinámicas y características de los mercados de drogas ilegales y de sus usuarios en nuestro país, particularmente en el Distrito Federal.

Drogas DF describe el tamaño y las características del mercado de drogas en la Ciudad de México, así como la percepción y las relaciones de los usuarios de tales sustancias con su entorno legal, económico, institucional y social.

Adicionalmente, esta investigación de Carlos Zamudio señala las características más importantes que deben ser tomadas en cuenta para comprender y enfrentar el fenómeno de las drogas en nuestra sociedad de forma más efectiva, con un énfasis muy especial en la capital del país, en la que se concentran muchas de las dinámicas que también se observan en otras partes México.

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La disputa violenta de los mercados de drogas en el D.F.

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Con un valor anual aproximado de 100 millones de dólares(1), las ganancias del mercado de drogas ilícitas del D.F. se han convertido en objeto de disputa entre grupos delictivos que encuentran en este mercado una posibilidad de crecimiento económico.
Un dato relativo a esta disputa lo aporta Eduardo Guerrero, al señalar que a partir del cambio de gobierno, el número de homicidios vinculados a la delincuencia organizada en la Ciudad de México ha aumentado un 43% (2).
Sin embargo, la disputa por estos mercados es distinta a las reyertas tradicionales que, por territorios, enfrentan a un grupo X contra un grupo Y.
Ahora, la disputa incluye el mercado de sustancias en espacios de ocio nocturno, mismos que proliferan en zonas de la ciudad con alto número de bares, discotecas y todo tipo de antros; muchas de ellas en zonas de poder adquisitivo alto y que congregan a usuarios de drogas dispuestos a pagar más por la droga con tal de disminuir los riesgos que implica acceder a ella, situación que, en sí misma, propició el desarrollo del mercado de drogas en este tipo de lugares.
Es entonces que el tamaño de la demanda que se acumula los fines de semana en zonas de ocio nocturno ha dejado de ser de interés sólo para usuarios carismáticos que suelen aprovechar el conocimiento de pares usuarios, la dinámica de los lugares de reunión y un conocimiento sobre dónde adquirir la droga a precio económico para obtener sus propias ganancias.
Ahora, estos espacios de la vida nocturna han pasado a ser de interés para grupos de la delincuencia organizada que, en la dialéctica del “coopelas o cuello”, han ido desplazando de la escena a los dealers “amateurs” de estos antros; para apoderarse de los lucrativos mercados de colonias como la Condesa o la Roma, que compiten ya con los de la Morelos y otras zonas tradicionalmente ubicadas como “focos rojos” en los mapas de las dependencias de seguridad.
De este modo, los grupos en disputa, se han ido especializando en los mercados locales, y aun cuando no son los grandes grupos delictivos que se disputan el inmenso mercado norteamericano, tampoco pueden ser independientes a estos: los grupos locales no tienen los operadores ni los contactos para traficar cocaína desde Sudamérica ni para producir ETA de forma independiente.
Son, en cambio, apéndices de los grandes grupos de traficantes que intentan controlar los mercados locales con base en la violencia y a través de grupos locales independientes, que conocen cómo opera la violencia, las reglas informales del juego y a la justicia local, lo que les aporta una ventaja comparativa que aprovechan para operar el creciente mercado de drogas ilegales del Distrito Federal.
Notas:
(1) Zamudio, C. (2013) Drogas DF. Cuadernos Cupihd, no.6.
(2) Guerrero, E. (2013) Nuevas coordenadas de la violencia. Revista Nexos, julio de 2013. pp. 22-26.
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Los mercados de drogas en el D.F.

Narcomenudeo DFLos mercados de drogas están cambiando en la Ciudad de México. La demanda y la oferta se han modificado conforme transcurre el nuevo siglo.

Respecto a la demanda, el mayor cambio es el aumento en el uso de drogas inhalables y de los menores usuarios; pero tal vez más significativo sea el aumento en el consumo de Estimulantes de Tipo Anfetamínico (ETA), mismos que incluyen las llamadas drogas de club.

Los ETA se han convertido en el tipo de drogas de segundo mayor consumo –solo después de las cannábicas. Según la ENA 2008, la prevalencia anual del consumo de los ETA era de un estimado de 4,640 usuarios (0.1), mientras que la ENA 2011 señala estimados de 5,721 usuarios de anfetaminas (0.1) y de 10, 453 de usuarios de metanfetaminas (0.2). En otras palabras, y considerando los estimados oficiales, la prevalencia anual de usuarios de ETA se triplicó en un trienio, al grado que cerca de 15 mil usuarios que consumieron en el último año.

Dentro de estas drogas, una de las más comunes es el MDMA, comercializado generalmente como “tachas”. “Una “tacha” común vale entre 80 y 150 pesos, aunque puede haber más caras. Por supuesto, no se puede asegurar que todas las “tachas” contengan la sustancia ni la calidad que los dealers dicen vender. Sin embargo, considerando que 15 mil usuarios comprasen esta noche una “tacha” de 120 pesos, el gasto sería de un millón ochocientos mil pesos.

Ahora bien, no todos los usuarios consumen con la misma intensidad, según la EUDI, alrededor del 40% consume mensualmente ETA, un 18% lo hace semanalmente y un 12% los consume diariamente; el resto consume menos de una vez al mes. Con base en estas cifras, 6,000 usuarios gastarían 720 mil pesos al mes, 2,700 usuarios gastarían 1,296,000 en ese mismo periodo, y 1,800 gastarían unos 5 millones, aunque quizás éstos consigan mejor precio. En suma, el gasto aproximado de los usuarios de ETA estaría cerca de los 9 millones de pesos al mes. Y, como vimos en los datos de la ENA, la demanda sigue creciendo.

Por el otro lado, respecto a la oferta encontramos una mayor disponibilidad de sustancias lícitas e ilícitas, así como una mayor difusión de modalidades de venta y diversidad de grupos organizados. Y es que, el aumento en la demanda conlleva mayores ganancias y, en consecuencia, mayor competencia, incluso violenta, entre los grupos dedicados a este negocio.

Adicionalmente, y pese al crecimiento del mercado, de su valor y de su disputa, no solo faltan políticas de prevención que ayuden a la contención del mercado, sino también capacitación a las autoridades encargadas de su combate; según cifras de la procuraduría local, entre agosto y diciembre de 2012 solo se incautaron 0.7 gramos de metanfetamina.

En este sentido, es necesario brindar información a los usuarios sobre los riesgos y daños del consumo de ETA, así como garantías de que las sustancias de uso sean de calidad adecuada para su consumo. Es necesario, también, que las autoridades conozcan de la expansión de este mercado, que ya se encuentra como el segundo mayor de la ciudad, y que formulen formas más eficaces de controlarlo, incluyendo entre tales posibilidades a las medidas de reducción de riesgo y daño, y de regulación de mercados. Al fin y al cabo, es ésta la última petición de México a la ONU. Hora del cambio, y no de la evasión.

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Humos verdes en la Ciudad de México: Marcha de la Marihuana 2013

 

MarchaEl sábado 4 de mayo tuvo lugar la XIII Marcha Mundial por la Legalización de la Marihuana, tanto en la Ciudad de México como en más de 200 ciudades del mundo.

En nuestra ciudad la marcha fue todo un éxito. Tuvo una asistencia de entre 4 y 5 mil personas, quienes en un ambiente festivo y respetuoso reclamaron su derecho a usar la planta sin molestar a nadie, reclamaron contra la discriminación y criminalización del usuario de marihuana, así como demandaron la posibilidad de practicar el autocultivo.

Por supuesto, no faltó quien en los medios de comunicación intentara menospreciar o denigrar esta manifestación pública.

Sólo algunas poquísimas plumas de esta clase de reacción pública, a falta de argumentos razonables, se decantaron por acusar nuevamente a los usuarios de ser los culpables de la violencia nacional por el solo hecho de ejercer sus derechos. Como en otras ocasiones, a planteamientos razonables y exigencias legítimas esgrimidas en la marcha, la respuesta de estas personas fue discriminatoria, ignorante y malintencionada.

Pero ante estas voces, el grueso de la opinión pública nacional se limitó a constatar -y en no pocos casos a reconocer también- que soplan nuevos vientos en nuestra sociedad. Los usuarios de cannabis salieron públicamente a decir que también tienen derechos, reivindicaron la vía pacífica y respetuosa para hacerse oír, y además propusieron ser parte de la solución a preocupaciones comunes de toda la sociedad.

La Marcha de la marihuana del sábado demostró, así, que si México quiere estar a la altura de los tiempos actuales, más nos conviene estar atentos para entender, de una vez por todas, que el cambio en materia de control de drogas se encuentra sucediendo ya, y que los prejuicios, las calumnias y la ignorancia no harán nada por evitarlo.

 

Multitud

 

 

 

 

 

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De drogadictos a usuarios: la aplicación de la nueva Ley contra el narcomenudeo en el DF

Narcomenudeo

En meses recientes, a raíz de la puesta en marcha de la Ley contra el narcomenudeo, hemos observado la nueva actuación de la Procuraduría General Justicia del DF en materia de drogas ilegales.

A partir de entonces –agosto de 2012, la PJGDF ha alcanzado un promedio mensual de detenciones de 62 presuntos culpables por delitos de narcomenudeo. Este número puede parecer bajo, especialmente en comparación con los promedios de detenciones por narcomenudeo realizadas en años previos, 720 en 2009 y 898 en 2010, año en que las detenciones tocaron cima; sin embargo, ¿qué significa esta cantidad de detenciones para el mercado negro de drogas ilegales de la Ciudad de México?

Si consideramos que el mercado de la Ciudad de México tiene una población de clientes usuarios cercana a 85,000 personas, (ENA 2011) y que un dealer puede tener un promedio de 50 clientes, estaríamos hablando de que el mercado se estaría saturando con la actuación de 1700 dealers, lo cual significaría en su primer año de operaciones en materia de drogas la PGJDF atraparía a poco más de una tercera parte de los dealers necesarios para cubrir el mercado. Un número nada despreciable.

Por otra parte, aunque la detención de una tercera parte de dealers necesarios parece significativa, no lo es tanto desde otro punto de vista: estos son fácilmente remplazados por nuevos dealers que ya están esperando su oportunidad. Además, la cantidad detenidos no hace –ni hará- mella en el mercado, debido a que, según datos de la Encuesta de Usuarios de Drogas Ilegales de la Ciudad de México, 48% de los usuarios conoce entre 2 y 5 puntos de venta para surtirse de las drogas de uso y 34% conoce entre 6 y 10 puntos de venta, por lo que en caso de que atrapen a uno o dos de los dealers a quienes compra, siempre tendrá acceso a otros que cubran su demanda.

En otras palabras las detenciones de narcomenudistas seguirán sin hacer efecto en la demanda de drogas ilícitas, especialmente en un mercado de la mariguana de la Ciudad de México, el cual abarca al 90 por ciento de los clientes del mercado negro.

Sin embargo, una ventaja de la aplicación de la nueva ley, es que al ser menos las detenciones son menores las probabilidades de que se detengan usuarios, por confusión o corrupción, y que sean presentados como presuntos narcomenudistas, lo cual es positivo en términos de los derechos humanos. Y esta situación marca de facto una diferencia en la aplicación formal de la Ley, una nueva aplicación que parece encaminarse al reconocimiento de los derechos del usuario. ¿Será esta la voluntad política de la Ciudad de México?